Tuesday, April 22, 2008
Viendo el final de ‘Expediente X’ (‘X Files’) (2º Parte)
Viendo el final de ‘Expediente X’ (‘X Files’) (1º Parte)
Más sobre el relativismo ideológico (el caso vasco)
El certificado de dogmática igualdad que el pensamiento débil otorga a la totalidad de los juicios de valor abrió una puerta fatal a la infantilización intelectual de las sociedades, al quebranto del proyecto ilustrado nacido con la Revolución Francesa y a un “todo vale” global que, en el caso del País Vasco, ha alcanzado límites de ruindad y demérito difícilmente superables.
Vascos que apoyan a los verdugos
La razón en las cavernas
En el País Vasco lo ilegal es legal
Jesucristo: El origen del mito
Los evangelios, escritos tras la destrucción de Jerusalén, se crearon con el objetivo básico de poner en práctica un pionero apostolado y conseguir fieles entre los judíos, los romanos y los gentiles de la época y, por ello, son textos literarios repletos de elementos mágicos, apariciones, sucesos asombrosos, milagros y acontecimientos inexplicables que eran muy del gusto de aquellos tiempos. Pero, ¿qué sabemos de los primeros cien años de cristianismo antes de que se diera a conocer el primero de los evangelios, el de Marcos?, ¿Qué conocemos, desde un punto de vista histórico, de lo que ocurrió en los años más próximos a la presunta existencia histórica de Jesús?
Los males del relativismo
En este sentido, los artífices del pensamiento débil, del progresismo de salón y del compromiso difuso son, por ejemplo, aquellos que afirman que el problema del terrorismo se resuelve hablando (¿con quién, nos preguntamos algunos), los que abarrotan las tribunas de opinión denunciando que son los males de la sociedad occidental los que crean fanáticos islamistas (y no el sometimiento a una religión y unas costumbres totalmente dogmáticas y reaccionarias) o los que afirman con naturalidad satisfecha que las algaradas callejeras impulsadas por los jóvenes franceses inmigrantes de tercera generación son debidas a que el Estado galo no ha apoyado su inserción en la sociedad (y no a la negativa de éstos a participar en los procesos de escolarización, socialización y culturización puestos en marcha por el Estado francés).
Los relativistas de la política o de la cultura, esos hombres y mujeres que con ignorancia supina y atrevimiento máximo afirman sin sonrojo que la razón siempre se encuentra en el punto medio que separa a las víctimas de los verdugos, son también hijos de una sociedad opulenta poco acostumbrada a valorar los esfuerzos colectivos y, sobre todo, nada preparada para apreciar toda la inmensa tarea constructiva que se esconde detrás de los regímenes de libertades que disfrutamos. Pero, sobre todo, son el producto humano más prototípico de un tiempo aciago en el que la memoria histórica ha desaparecido para dejar paso a un presente perpetuo que obliga a ser disfrutado, a ser aprovechado, a ser vivido sin cortapisas ni impedimentos: el futuro siempre está garantizado para estos hombres y mujeres absolutamente carentes de recursos para afrontar cualquier sacrificio colectivo y acostumbradas a disfrutar de un absoluto relajamiento y de una profunda laxitud de las leyes, de las costumbres, de las exigencias éticas y de las demandas ciudadanas. ¿Serán capaces estas personas de defender las características fundamentales que definen a nuestras sociedades occidentales?
Re-vista a la izquierda (2ª Parte)
Re-vista a la izquierda (1ª Parte)
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¿Quién es ese señor? (2ª Parte)
Y yo sigo sin saber qué responderle.
¿Quién es ese señor? (1ª Parte)
Y yo no supe qué responderle.
Días de frío
Hoy está nevando y el frío me recuerda que en el calor de un café vienés, en la tibieza de una librería lisboeta, en la templaza de un bistrot de Saint Germain, en el arrullador alboroto de una cafetería madrileña o en el murmullo vital de un pub londinense, los seres humanos podemos encontrar no solamente el resguardo siempre agradecido de una buena chimenea sino también un espacio privilegiado para reflexionar, para leer, para escribir, para charlar o, simplemente, para contemplar el mundo pasar mientras una agua nieve cae tras los ventanales.
Los ‘Buenistas’
Ahora que finaliza el año y llega el momento de hacer balance de todo aquello cuanto ha sucedido a lo largo de los últimos meses, puede resultar estimulante realizar un resumen crítico de lo que ha dado de sí el Gobierno Zapatero. Soy de los que piensan que lo peor de este Ejecutivo es la apuesta que, en general, todos sus miembros hacen por el “buenismo”, una ideología muy de moda en estos tiempos de pensamiento débil que, en esencia, viene a señalar que da lo mismo una cosa que otra ya que la esencia, la verdad y el acierto siempre se encuentran en el punto medio de dos extremos presuntamente opuestos.
Aplicando a rajatabla esta doctrina, y aliándose con el PNV, el Gobierno socialista de Zapatero ha conseguido que en el País Vasco todo el mundo crea que está en marcha un proceso de paz mientras los etarras y sus cómplices siguen amenazando, extorsionando y amedrentando a la mitad de la población vasca que es no nacionalista. Los ‘buenistas’ del Ejecutivo Zapatero, que también tienen su reflejo en los medios de comunicación afines, son también los que, por ejemplo, han impulsado la famosa Alianza de Civilizaciones, dando a entender que es posible convivir en un plano de igualdad y de respeto con el Islam de los tiempos presentes, caracterizado por su intransigencia normativa, su desprecio a las mujeres, su fanatismo belicoso, su odio a las democracias capitalistas, su aborrecimiento de la cultura contemporánea y, en definitiva, definido por su aversión a todo lo que constituye las mejores esencias de Occidente.
El ‘buenismo’ socialista se ha extendido rápidamente por todas las comunidades autónomas y, conjugándose con el interés de algunos por mantenerse en el poder y con la necesidad de otros por sentarse en las instituciones por primera vez, ha dado como resultado importantes desgarrones en el entramado legal del Estado español y ha producido disparates como el nuevo Estatuto catalán que, antes de ser aprobado, ya ha tenido como primeros efectos que algunos ciudadanos de esta región, por no ser suficientemente patriotas (catalanes), hayan sido insultados, amenazados y despreciados. Hay que tener en cuenta que para Zapatero y los suyos, el patriotismo fanático de ERC en Cataluña y el nacionalismo radical del PNV en Euskadi, no son males que conjurar por su esencia racista, fanática y reaccionaria sino que son ideologías políticas perfectamente respetables, más aún cuando los socialistas necesitan de estas formaciones para mantenerse en el poder.
En fin, que el ‘buenismo’ socialista ha llevado a este Gobierno a confundir a las víctimas con sus verdugos, a iniciar una revisionismo histórico absolutamente fuera de lugar con el que se vuelve a incitar el resurgimiento de las “dos Españas”, a aplicar inocentes teorías de diálogo donde lo único que hay que utilizar es la ley y a convertir el ordenamiento jurídico-institucional que conforma el Estado español en un guiñapo permanente e innecesariamente mancillado.
¿Hay algo bueno en el balance?, se preguntarán. En mi opinión, dos elementos: la ampliación normativa que el Gobierno ha hecho del concepto de matrimonio y la consiguiente autorización de las bodas entre personas del mismo sexo; y, por otro lado, la voluntad política que parece existir en este Gobierno por apoyar socioeconómicamente a las personas dependientes o con menores recursos monetarios.
Por otro lado, y en mi opinión, este Gobierno, como anteriores ejecutivos socialistas, ha seguido siendo muy blando y muy ‘buenista’ con la Iglesia Católica que, no hay que olvidarlo, es la organización privada que más subvenciones y ayudas recibe del Estado y que, tampoco hay que olvidarlo, durante los últimos meses ha calumniado e insultado a millones de personas de este país por ejercer una opción sexual no acorde con el armazón ético y moral que la Santa Madre ha pergeñado a lo largo de una veintena larga de siglos.
La libertad es para todos
Le Sport: la revelación viene del norte
Como he señalado, a mí me recuerdan a los mejores New Order, pero también pueden hallarse influencias de Pet Shop Boys (hay, de hecho, un tema titulado “If Neil Tennant was my lover”), The Cure, Kraftwerk, de la discomusic de los años ochenta e, incluso, hay quien halla rastros de Abba. Sea como sea, lo de Le Sport es un puñado de canciones excelentes, entre las que destacamos algunas como “Tell no one about tonight” (en el vídeo), “I comes before u”, “Think of you” o “Lovetrain”.
